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miércoles, 23 de diciembre de 2015

Metamorfosis

Esta es la historia de Rita la oruguita...
Nació en un bosque repleto de plantas de todo tipo: flores de todos los colores y formas, árboles altos, bajos, rugosos y lisos... 
La curiosidad hizo de ella la oruga más conocida de todas. A Rita le gustaba mucho cada planta del bosque, pero le llamaba especialmente la atención una flor a lo lejos. No destacaba mucho entre las demás, pero para ella era la más peculiar. 
Mientras se acercaba a ella muy lentamente iba preguntando a cada planta mil curiosidades y se daba a querer por casi todas. El bosque era un entorno maravilloso, pero para Rita alcanzó su mayor esplendor cuando al fin llegó hasta aquella intrigante flor. Le costó un poco más conversar con ella y darse a conocer, quizá porque le gustaba más que cualquier otra. Pasaba el tiempo y allí seguían mirando, escuchando y hablando de todo. Hasta el silencio era agradable cuando estaban juntas la flor y la oruga. 
Cuando llovía o el sol salía, la flor siempre protegía a la oruguita para que no pasase ni frío ni calor. Sin embargo, un día de invierno, una gran tormenta hizo que la flor perdiese sus hojas, su fuerza y su esplendor. La oruguita se vio desprotegida y no supo cómo ayudar a la bella flor. Si trataba de subir en ella para que no se mojase podría romper su debilitado tallo. 
Pasó todo el invierno al lado de la flor, pero esta seguía sin mejorar: no hablaba, sus hojas no brotaban... Muy a su pesar, triste y desconsolada, Rita tuvo que abandonar a su dulce flor. Ella también se estaba debilitando por el frío, la lluvia y las heladas.
Durante mucho tiempo anduvo errante la oruguita sin saber a dónde ir. Llegó la primavera y mientras el bosque volvía a florecer, ella se sentía cada vez peor. Trató de pedir ayuda a otras flores. Algunas ni se molestaban en oirla y otras aunque lo intentaban, no la hacían sentirse ni cómoda ni protegida. 
Siguió caminando sola hasta llegar al tronco de un arbusto, el cual no hablaba, pero sí quiso escucharla. La triste oruguita decidió crearse una coraza alrededor de sí misma, instalada junto a aquel arbusto. Hablaba y hablaba con él sin parar. Aunque nunca recibía respuestas, ella poco a poco se iba sintiendo cada vez más reconfortada.
Pensaba, soñaba, imaginaba y reflexionaba sobre todo lo que había conocido en aquel gran bosque y en todo aquello que le quedaba por conocer. Para pasar el tiempo aprendió a tejer y coser y comenzó así a elaborar mantas con pequeños retales para abrigarse en las siguientes heladas. Mientras cosía, pensaba en las flores que no la dejaron acercarse y en aquellas otras que habían sido un poco más amables. Especialmente pensaba en su flor y en su inseparable arbusto...
Ya después de mucho tiempo cansada de estar metida en su coraza decidió asomarse para ver aquel bosque del que tanto había aprendido. Aquella naturaleza tenía melodía propia - ¡Qué belleza! Y yo aquí metida - pensó. 
Al fin decidió salir de ella y cuando ya estuvo fuera se dio cuenta de que aquello que había cosido como mantas, eran dos grandes alas con las que estaba volando incluso por encima del arbusto. 
Radiante de felicidad, agradeció encarecidamente a su amigo, quien había dejado que se instalase sobre su tronco. Prometió visitarle a menudo, pero había llegado el momento de volar y de disfrutar. 
Emprendió el vuelo y con el primer vistazo observó cómo aquellas flores que la habían rechazado la llamaban y ella simplemente volaba y volaba sin ni tan siquiera mirar atrás.
De pronto observó una flor que volvió a captar su atención. Era diferente a su flor... pero no... ¡era su flor! Había mejorado y ahora brillaba incluso más. Ambas estaban más fortalecidas que antes. Aunque sus hojas habían sufrido, sus raíces estaban intactas y eso hacía de ella una flor más llamativa. Se acercó y la flor reconoció en aquella hermosa mariposa a la sensible y agradable oruguita a la que había protegido. No habían perdido ni un ápice de magia entre ellas y ahora no solo se podían proteger a sí mismas sino que se protegerían mutuamente porque habían crecido por separado, pero siempre pensando la una en la otra. 





Es una manera metafórica de decir que hay algún momento en la vida en el que nos encontramos con una situación difícil y nos tenemos que enfrentar a ella de la mejor forma posible. En el periodo de adaptación en la resolución del problema sufrimos un cambio (ese que nos fortalece sin ser conscientes de ello). En ese proceso de "oruga a mariposa" nos encontramos con quienes nos defraudan, pero también los hay que nos sorprenden gratamente. Mientras nos damos cuenta de todo esto, nos van creciendo esas "alas" que nos dan la capacidad para volar y mirar las cosas desde otra perspectiva y entonces es cuando podemos decidir qué sí, qué no y cuándo el momento es el adecuado. 

"Busca las flores que mayor estabilidad den a tus alas y a la vez mayor impulso para volar más alto. Si no encuentras esas flores pues... ¡a volar se ha dicho! que para algo fabricas tus propias alas".

jueves, 17 de diciembre de 2015

Hay amigos y AMIGOS

Hay personas que hacen que la vida sea más completa, hay personas que hacen que sea posible que tú seas como eres. Yo tengo la inmensa suerte de haber conocido a una de estas personas que hacen que nunca te sientas sola. 
Contigo he compartido mil momentos buenos que gracias a ti han sido mejor que buenos y también hemos compartido momentos no tan buenos y gracias a ti han sido más llevaderos. Para ti deseo toda la felicidad, toda la suerte y todo aquello que te haga sonreir siempre. Para mí pido que mantengas tu esencia que hace que este caminito sea mucho más llevadero. Siempre lo he dicho y siempre lo diré: eres grande cual ilusión en niños y no tan niños, eres único y eres por suerte MI AMIGO. 
¡FELICIDADES!

lunes, 7 de diciembre de 2015

Nada de regalitos

Llevo unos días viendo cómo está todo el mundo ambientando mi entorno con toda esa decoración navideña que siempre me ha encantado. Y es que este año estoy un poco distraída y no soy muy consciente de la época en la que estoy ubicada… pero dado que llega la Navidad supongo que tendré que escribir a los Reyes Magos. Esta vez me dirijo a algún ente navideño más…
Queridos Reyes Magos, Papá Noel, espíritus y duendes navideños:
Este año he sido muy buena, y a pesar de ello he recibido continuamente malas noticias, tropezones, golpes…  Por eso lo que os pido esta vez es muy simple: me gustaría que os llevaseis mi mala suerte y se la pongáis en el culo a uno de esos que no hacen más que atentar contra unos y otros, que cuando ponga una bomba, por ejemplo, le estalle a él. Llevadla donde queráis, pero dejadla cerca de alguien que impida a los demás ser felices. Yo no sé dónde la encontré, pero ya no la quiero.
Ni os pido regalos, ni dinero, ni la ilusión que perdí tras encontrar la mala suerte. Todo eso lo busco yo, pero ¡claro! si alguien se lleva esta maldita racha que me persigue…
 
Si podéis ayudar a que se cumpla, es de agradecer.  Mientras, yo seguiré intentando que todo mejore para lograr mis sueños.

martes, 1 de diciembre de 2015

Incrédula

En el mundo de las marionetas había una que sobresalía, pero no precisamente por ser la más coqueta. Todos la llamaban la Incrédula. Nunca quería participar en ninguna obra de teatro, por muy corta que fuese la actuación. No creía que pudiese hacer nada bien y prefería observar desde la parte de atrás.
En una de las actuaciones del resto de marionetas, ella se sentó en un banco situado detrás del telón. Pudo ver que debajo del banco había algo que llamó especialmente su atención. Era una máscara muy bonita, llena de color y brillaba sin parar. Por un instante pensó en buscar a su dueño, pues tal reliquia debería ser muy importante. Sin embargo, se la llevó sin que nadie pudiese verla. Ya en casa se la probó y se sintió diferente, como una estrella que brillaba más que ninguna. Comenzó a actuar sin parar, a recitar cuentos y a cantar. Sus hermanos pequeños, observándola no paraban de reír y disfrutar de todo cuanto hacía la mayor de ellos. Incrédula, al ver tanta felicidad reflejada en las caras de los pequeños, se aferró a la máscara desde aquel momento.
Al día siguiente, se presentó en el teatro con la máscara puesta y llegó con tal alegría y actuando con tanta maestría que nadie daba crédito a tanto arte. Todos querían actuar con Incrédula, pero nadie sabía quién era esa marioneta que tras la máscara se escondía.
Un día y otro día era la protagonista y nadie lograba averiguar quién había tras la máscara misteriosa...
Las más famosas marionetas decidieron preparar una actuación especial, algo que nunca se hubiese visto antes y esta vez contaban con el talento de aquella máscara talentosa.
Pidieron a Incrédula que se quitase la máscara para tal evento, pero ella nunca accedió a tal petición. Ella tenía confianza en su amuleto, no en sí misma. Incrédula pensaba que era una buena artista gracias al brillo del objeto que ocultaba su identidad. Desde el primer momento pensó que si fallaba nunca nadie sabría quién era realmente.
Llegó el día de la actuación e Incrédula no sentía nervios ni desconfianza, creía que con su rostro oculto tras aquella mágica máscara nada podría salir mal.
Todos los niños esperaban impacientes la subida del telón para ver a la gran protagonista. Ella actuó tan bien como siempre. Había pasado tanto tiempo observando que sabía más que nadie de teatro. Terminó la función con más aplausos que nunca. Sus compañeros boquiabiertos, eufóricos gritaban su nombre: "¡Bravo Incrédula! ¡Fantástica!"
Fue entonces cuando nuestra protagonista se dio cuenta de que había actuado sin máscara. Se le había caído en medio de la actuación y de tanta pasión que puso en su interpretación no se había dado cuenta. Al principio, sintió un poco de vergüenza y miedo por si alguien le reprochaba algo. No obstante, al ver tanta satisfacción a su alrededor, ella se sintió orgullosa, segura y feliz por su gran trabajo. Se había dado cuenta de que el talento estaba en ella misma y no en su brillante amuleto .
Incrédula metió la máscara en su caja de recuerdos. Ya no le hacía falta, pero no quería tirar algo que había sido tan importante para ella y simplemente la guardó con todo el cariño: "ya no te necesito, pero siempre te estaré agradecida por todo lo que me has hecho ver; por fin creo en mí misma".

 



"EL MEJOR AMULETO QUE EXISTE ES CREER EN UNO MISMO"

domingo, 1 de noviembre de 2015

Porque vale la pena ser feliz.


A veces, uno en la vida no sabe muy bien dónde está situado y me refiero a que deja de tener motivaciones en algunos aspectos, deja de sentirse cómodo en ciertas situaciones o deja de ser uno mismo porque las circunstancias han hecho que uno se olvide de sí mismo. Pues bien, ante esto, solo se me ocurre un paréntesis, una voluntad egoísta de querer encontrarse (y en ocasiones para encontrarse hay que perderse). No viene del todo mal una etapa que sirva de balancín a un tiempo que te dote de tranquilidad personal en todos los aspectos. Alguien muy especial para mí siempre me recordaba que  cada día para ser feliz hay que escalar cada escalón de la pirámide de Maslow.

Parece fácil para algunos, sin embargo, no tan fácil para otros. Pero está claro, al menos a mí me ha quedado claro que hay que luchar en cada instante por conseguir superar cada escaloncito.

Uno ante todo ha de cuidarse a sí mismo por encima de todo, con una alimentación sana, haciendo ejercicio y descansando lo suficiente para que tanto cuerpo como mente estén dispuestos para un pleno rendimiento y para tener la autoestima en el nivel exacto.

No lo es todo ese pequeño gran aspecto en la vida, para ser felices necesitamos más cosas, tales como una seguridad económica con un trabajo que nos permita vivir cómodamente. La seguridad con respecto al dinero y la salud son fundamentales para sentirse bien. Pero además necesitamos sentirnos queridos por familiares y amigos. Este aspecto es un bloque de gran importancia para ayudarnos a encontrar esa gran felicidad y satisfacción personal. De hecho, gracias a ellos adquirimos la mayoría de las veces reconocimientos de éxitos tanto profesionales como personales. Ese reconocimiento nos ayuda a crecer como personas, pero ante todo hemos de buscar el propio reconocimiento. Lo que está claro es que para estar bien con los demás, primero hay que estar bien con uno mismo. Nosotros mismos somos los que nos marcamos las metas para no perder la motivación y encontrar nuestro propio éxito, ya sea aprender un idioma, apuntarse al gimnasio y no dejar de ir, cumplir con proyectos mentales o perseguir todas las formas posibles que estén a nuestro alcance de cumplir un sueño. 

A mí me quedan unos cuantos sueños por cumplir y para que formen parte de mi realidad y no de mis ideas, tengo que reorganizarme, seguir trabajando duro, seguir manteniendo a los que quiero cerca de mí y no olvidar que la vida es un caminito corto…

No nos durmamos demasiado para que todo aquello que soñamos se haga visible a nuestros ojos al abrirlos.
 
 

martes, 20 de octubre de 2015

Educación bilingüe

A mí esto me da vergüenza...


Dominar una segunda lengua está genial, pero dominar la propia es fundamental.

domingo, 11 de octubre de 2015

Ilusionando...

Se entregó al amor y le dio forma al desamor,
del ruido hizo silencio y al silencio puso voz,
al tiempo le pidió un sueño y al sueño una ilusión:
vivir toda la vida soñando como sueña un soñador.
Duérmete poeta, duérmete
que viene el alba, que viene el alba...
(El Barrio)

Muchos sueñan sólo dormidos, pero hay que aprender a soñar despiertos.
Sueña cada día más despierto que dormido,
cada paso que des hazlo soñando...
Caminamos por la vida sin ser conscientes de que estamos en ella...


miércoles, 2 de septiembre de 2015

martes, 18 de agosto de 2015

Únicos e irrepetibles

En lo más alto de las montañas, vivía una familia a la que todos conocían muy bien y apreciaban mucho por su trabajo constante. Todos trabajaban sin parar, todos excepto el pequeño Ognimod, al que todos llamaban Nimo. A este por ser el más pequeño no se le exigía igual que al resto. Esta familia era de origen romano, no tenían problemas para adaptarse a cualquier lugar. La familia Anamés está formada por la mamá Ana, el papá Sem y sus siete hijos: Nimo, del que ya hemos hablado, Senul (el mayor de los hermanos), Setram (la mayor de las dos chicas), Selocreim (la otra chica), Seve (cuyo nombre completo era Seveuj), Senreiv y Odabas (los dos hermanitos inseparables). Todos conformaban una familiar muy unida.
Iban pasando los años y Seveuj se iba comportando de forma cada vez más rara. Todos los demás le preguntaban qué era lo que le pasaba, pero Seveuj nunca respondía. Poco a poco se fueron dando cuenta de que intentaba imitar a Nimo en todo lo que hacía. 
En la familia Anamés si algo tenían claro era que si una pieza no funcionaba, el grupo no podía funcionar bien. Ya cansados de que Seveuj nunca hiciese nada y siempre estuviese enfadado, decidieron hablar muy seriamente con él. Finalmente reconoció que sentía celos porque el pequeño de la casa conseguía siempre lo que quería. 
Ante esto, Ana y Sem le explicaron que todos tenían que trabajar, pero no a todos se les podía exigir el mismo rendimiento porque Nimo era pequeño y los demás eran más mayores. Dentro de sus límites todos tenían que colaborar, pero el trabajo de todos era importante. Seveuj rompió a llorar añadiendo: -pero Nimo es el más consentido, el que más tarde se levanta y a quien nunca nadie le reprocha nada. ¡Todos quereis estar con él siempre!-.
A esto el papá respondió: -Es cierto que Nimo es el más pequeño, es muy alegre, cariñoso y siempre requiere atención, pero no por ello lo queremos más porque a todos os queremos por igual. Cada uno teneis una virtud que os hace diferentes y las diferencias hacen de cada uno la exclusividad.
Senul es un poco perezoso por las mañanas, pero de él hay que destacar que siempre lleva la iniciativa en todo, y tener iniciativa en la vida es muy importante.
Setram se queja por todo continuamente, pero aún así muestra una gran fortaleza en todo lo que hace y eso la hace grande.
Selocreim siempre dice estar cansada para no moverse, sin embargo, a pesar de ese cansancio, al fin y al cabo muestra su perseverancia día a día. Pase lo que pase siempre está al pie del cañón, intentándolo una y otra vez.
Senreiv no para de hablar incluso cuando no debería hablar tanto, pero transmite su alegría en cada momento, muestra continuamente el lado positivo de las cosas.
Odabas es el más creativo, siempre sabe qué hacer para divertirse y para disfrutar, ya sea en el trabajo o fuera de él, incluso sus pretensiones por divertirse llegan tan lejos que hasta a veces corre peligro.
De Ognimod ya hemos destacado su dulzura, entre otras cosas, aunque ya sabes que también tiene mucho carácter y así lo demuestra cada vez que Senul lo pone al límite.
Del mismo modo de ti podemos destacar lo mejor, que en tu caso es que siempre has sido el más objetivo, has sabido ver lo bueno y lo malo de cada cosa y también haces de mediador entre todos y es así como nos mantenemos aún más unidos. 
Como ves cada uno tenemos algo que nos hace únicos e irrepetibles: si hay cuatro jueves al mes, ninguno de ellos se parece a otro, a pesar de tener el mismo nombre-.
Tras la charla, Seveuj se sintió muy especial y comprendió que no tenía que intentar imitar ni envidiar a nadie.




Moraleja: "Las personas y los días son únicos e irrepetibles; por las diferencias que les caracteriza hay que disfrutar aún más de ellos. Lo fácil es decir lo malo, lo difícil es destacar lo bueno de cada uno, pero sólo así se valora más"


¿Has adivinado quiénes son los personajes?

martes, 4 de agosto de 2015

Nunca te irás de mí, aunque te vayas...

Me paso la vida
mirando al cielo
esperando ver tu reflejo.
Constantemente
me quedo en silencio
esperando escucharte
a lo lejos...
No hago más que pensar...
Quiero encontrar algo
que me acerque a ti.
Aún espero verte pasar.
No quiero imaginar
que no volverás...
En cada momento
busco algún consuelo
que me haga sentir
que no estás tan lejos.
Gritaría para que sepas
cuánto te necesito.
Sé que volverías
si de cada suspiro
que lanzo al vacío
dependiera tu vida.
Me da miedo pensar
que estás lejos...
Me da miedo pensar
que no estás...
No me pude despedir,
no te pude decir
cuánto te quiero.
Me enseñaste a vivir.
Cualquier momento era bueno
para estar contigo
para verte reír.
Hacías feliz a cualquiera
y cualquiera lo puede decir.
Y no ha pasado ni un día
en todos estos años
que no te haya recordado.
Es un problema
tenerte tan lejos...
Te echo de menos...

sábado, 4 de julio de 2015

Naturaleza a tus pies

En mi alfombra verde
hoy piso descalza
y me mojo los pies.
En mi alfombra verde
murmullo al alba
y me tumbo al revés.
Hoy no quiero mirar
hoy quiero observar
y sentir la suavidad
por toda la  piel.
Es la hierba pastada
es el agua clara
esta mi alfombra verde
con el agua a los pies.

miércoles, 24 de junio de 2015

...


Hay ciertos momentos en los que nos paramos a pensar y otros en los que las palabras de otros nos hacen pensar...
Te detienes e intentas paralizar tu vida por unos instantes para hacer un balance de todo: lo bueno, lo malo, lo regular, lo que hubiese sido justo y lo que es injusto. 
Lo bueno es todo lo que he aprendido aun siendo consciente de que de otra forma hubiese sido mejor. Lo malo es no haberme dado cuenta antes y lo regular es que espero que no sea demasiado tarde para tomar medidas. Lo injusto ha sido que no se me reconozcan algunas cosas y lo justo es lo que tengo ahora.

Podría ser más clara, pero no me da la gana. Podría mandar a la mierda muchas cosas, pero no me atrevo y podría decir y escribir mucho más pero me tengo que ir a la cama. 
Si fuese cuestión de pedir... pediría que no se me acabe la fuerza porque ilusión no sé cuánta me queda...
pediría que no se me pase demasiado rápido el tiempo porque ya perdí mucho...
pediría muchas cosas, pero creo que es cuestión de dejar de pedir y comenzar a dar todo lo que tengo y no encuentro...


miércoles, 17 de junio de 2015

Mi mitad, mi todo...

Porque estar juntos significa algo más que estar sentados el uno al lado del otro, algo más que cogerse de la mano... estar juntos es hablar sin palabras, es sentir la presencia y la ausencia, es respirar mejor cuando estamos cerca el uno del otro, es dar sin esperar nada a cambio...
Yo siento eso y más... me gusta cuando cierro los ojos y te imagino y sueño contigo, me encanta abrir los ojos y verte conmigo. Me siento feliz porque formas parte de mi vida, porque le diste sentido cuando te conocí y la ilusión que creas en mí es mucho más que un simple impulso para reir. Te quiero y te deseo la mayor felicidad en tu vida, que ojalá quieras compartirla conmigo siempre!! 
¡¡FELIZ DÍA!! 




domingo, 14 de junio de 2015

Desajustes sentimentales



Me encuentro en estado de bipolaridad total. No paro de llorar mientras trato de cuadrar la maldita programación y pienso en tooodo lo que me queda por estudiar mientras un cuadro me descoloca todo lo que llevo hecho…
No paro de reír mientras se me caen las lágrimas porque me siento ridícula por todo lo que estoy pasando sin necesidad, por la incomprensión general que me rodea… Río y lloro sin parar, hablo sola y si alguien me oye no espero respuestas porque hablo para mí misma. Las voces de mi cabeza son tan fuertes que sobresalen al exterior en forma de gritos.
Todo esto mientras escucho “O fortuna” de fondo…
Me voy a la cama a dormir con una sensación de angustia, ansiedad, depresión, inutilidad… Y para colmo me siento cansina con los pocos que me pueden llegar a entender, de los que me rodean. Cada dos minutos me surge una duda y recurro a ellos. Cada minuto quiero apagar el ordenador e irme a buscar algún lugar donde no esté permitido pensar… ¿Existe ese lugar? Que al menos alguien me enseñe a no pensar, a controlar los nervios que no debería sentir por lo poco que llevo, a no comer tanto mientras trato de concentrarme sin resultado…
Y sigo escribiendo en Arial 12, doble espacio, justificando el texto, moderando los márgenes mientras sigo llorando y riendo a la vez. Lo que digo… ¡estado de bipolaridad total!
(Y ahora que releo me doy cuenta de que esto podría ser un ejemplo de narración no lineal que podría utilizar en la unidad 7 de mi programación…) En fin… 

jueves, 4 de junio de 2015

Mi caprichito

Había una vez...
...una niña muy pequeña a la que le aterrorizaba estar sola. Siempre buscaba la manera de tener a alguien cerca y trataba de llamar la atención siempre para que la gente de su alrededor estuviese pendiente de ella. Pasaba el tiempo y a pesar de que esa niña al final siempre estaba acompañada, se seguía sintiendo sola. Ya no sabía qué podía hacer...
Un día sin más se le ocurrió que la solución sería tener un hermano o hermana. De esa forma, se sentiría acompañada por siempre: tendría con quien jugar a todas horas, podría enseñarle todo lo que sabía e incluso podría dormir con alguien. Un día y otro día la niña no hacía más que repetírselo a sus padres: -quiero un hermano o una hermana. No sabía ya qué decir ni hacer. Incluso amenazaba con subirse a los sitios más altos sin ningún tipo de cuidado. Y mientras los papás le decían una y otra vez que tuviese cuidado, la niña siempre respondía lo mismo: - a mí me da igual porque como no tengo herman@...
Cada vez se sentía más triste por no conseguir lo que quería... hasta que de pronto una mañana, su mamá la despertó para darle la noticia más esperada. La niña comenzó a dar saltos de alegría en la cama y no paraba de besar la barriga de su madre. Cada día hablaba con la barriga, esperando que alguien la escuchase desde allá dentro... 
Pasaron los meses y por fin ese día llegó. Tardó un poco más de lo habitual... De hecho pensó que esa misma tarde llegarían su mamá y su hermanita a casa, pero no. Aunque no le importaba dormir con su papá, esos días no le gustó mucho porque significaba otro día sin su mamá y su hermanita. ¡No veía la hora de conocerla! Al fin había nacido y no podía verla... 
Pocos días después, vio llegar el coche de su papá y esta vez venía acompañado. Ahí estaba su mamá y... aquella bebé de la que todos decían que tenía la cabecita como una naranjita.-¡Vaya!- pensó la niña, -es demasiado pequeña. Era más pequeña que alguna de sus muñecas... Aunque un poco decepcionada por el tamaño, no perdia la esperanza de poder hacer algo con ella. Intentaba jugar a las muñecas y mientras todas permanecían rectas y quietas, su hermanita se tumbaba una y otra vez. Tampoco podía enseñarle nada porque no entendía lo que le decía y mucho menos dormir con ella porque se pasaba noche y día llorando. ¡Qué disgusto! Tanto tiempo pidiendo una hermana para esto...
Algunos días le daba la risa con las muecas que hacía la pequeña, excepto cuando se reía porque no le gustaba el hecho de que no tuviese dientes. Una vez que dejó de llorar por las noches, se animó a pedirle a su mamá que la dejase dormir con ella. La bebé iba creciendo y la niña aprendió a quererla, a cuidarla y a no poder vivir sin ella... 
Han pasado 20 años desde aquello y hoy puedo decir que la niña, ya no tan niña, quiere a esa hermana (ya de 20 años) más que a nadie... He aprendido a quererla tanto que ya no quiero aprender a vivir sin ella...

¡FELICIDADES a mi veinteañera! Te quiero cada día más y mi orgullo hacia ti crece a la vez que creces tú. 
 

domingo, 31 de mayo de 2015

La historia de Ego

Ego era un niño que se acababa de mudar a una nueva ciudad y lo que más temía era no poder hacer amigos...
Su sorpresa fue cuando nada más llegar a su nueva casa se encontró con dos niños muy simpáticos, eras sus nuevos vecinos. Se acercaron a Ego y se presentaron: -somos Inseguridad e Inferioridad, pero todos nos llaman los "Complejos", por nuestro apellido. 
Al día siguiente, en el colegio, Ego se fue con sus nuevos amigos, pero se sentía cohibido porque veía que era más bajito que los demás niños.
En los recreos, sus amigos los "Complejos" siempre lo retaban a correr y siempre terminaban diciendo: - nosotros siempre correremos más porque tú eres muy bajito y tienes las piernas demasiado cortas.
En clase, Ego siempre escuchaba cómo los demás niños leían mejor que él. Pero él no hacía más que esforzarse para leer cada día mejor, sin conseguir mucho... Todo lo que quería era que sus nuevos amigos se sintiesen orgullosos de él. 
Pasaba el tiempo y Ego cada día tenía menos ganas de ir al colegio. Ya quedaba poco tiempo para las vacaciones y era lo que le consolaba. De pronto, un lunes al llegar al colegió se encontró con que había una nueva niña en su clase. El  nombre de esta niña era Autoestima... Ego sintió un flechazo, pero sentía que una niña tan alta y tan lista jamás querría hablar con él. Su sorpresa fue cuando Autoestima se acercó a él al terminar la clase y le preguntó si quizá se había planteado ponerse gafas: -igual no lees bien porque no ves bien- dijo Autoestima amablemente. Ego se quedó pensativo y en cuanto llegó a casa se lo comentó a sus papás.
Al día siguiente se presentó en clase con sus gafas de  pasta azul. Y mientras los hermanos "Complejos" se reían de él, su nueva amiga Autoestima le decía que le quedaban muy bien.
La profesora doña Virtudes le propuso leer en voz alta y para sorpresa de los hermanos "Complejos", ese día pudo leer sin problemas. Ego fue entusiasmándose cada vez más. 
Doña Virtudes propuso que cada niño podría llevar algo hecho por sí mismo o mostrar una cualidad ante los demás compañeros, en definitiva, que cada cual mostrase lo que mejor se le diese.
Ego no sabía qué era lo que a él se le podría dar bien pues todo lo que había conseguido hasta entonces era que los demás niños se riesen de él. Antes de despedirse, Autoestima le dijo que estaba segura de que le encantaría cualquier cosa que pudiese hacer. 
Tras toda una tarde pensando, Ego decidió hacer algo de papiroflexia ya que eso era lo que realmente le gustaba. Cuando sus vecinos los "Complejos" fueron a ver qué había hecho, no pararon de reír porque creían que era algo absurdo. Ellos demostrarían ante todos que eran los más veloces del colegio. Frente a esto, Ego no se animó a hacer su pajarita de papel porque no creía que pudiese hacer nada sin que causase risa en los demás. 
Doña Virtudes, ya en clase, preguntó a cada niño qué era lo que iban a mostrar y en ese momento se dio cuenta de que Ego no llevaba nada... Pero antes de que doña Virtudes pudiese hablar, Autoestima le dio un papel a su amigo para que hiciese una pajarita de papel como todas las que había ido haciendo en las clases anteriores. Sólo ella se había fijado en la capacidad que tenía Ego para hacer papiroflexia. Ego, finalmente, hizo lo que le pidió su amiga, dejando a todos asombrados. Desde ese instante, Ego supo que su verdadera amiga era Autoestima, pues era quien realmente creía en él, lo aceptaba tal y como era y le hacía sentir bien consigo mismo. 
Ego recordó por siempre lo que dijo en esa clase doña Virtudes: "TODOS TENEMOS CUALIDADES MAGNÍFICAS, SÓLO TENEMOS QUE DEJAR DE LADO LOS MIEDOS Y DEMOSTRAR AL MUNDO LO MEJOR DE NOSOTROS MISMOS" 

... OLVÍDATE DE LOS COMPLEJOS, QUIÉRETE Y CREE EN TI...

miércoles, 13 de mayo de 2015

Amor a primera vista...

¿Crees en el amor a primera vista?
Seguro que alguna vez has sentido un flechazo...
Y ¿alguna vez se han enamorado de ti nada más verte? Yo nunca me había planteado si alguien se fijaría en mí de ese modo, hasta que me pasó...
El sábado salí a dar un paseo por el campo para relajarme. Sólo quería caminar sin pensar en nada más que el camino que estaba recorriendo. A mitad de camino, me sentí observada... Y me paré un segundo para comprobarlo. Efectivamente me estaba observando y tenía la intención de acercarse... Se acercó sin pensarlo mucho y al principio me hizo gracia la situación. Pocos minutos después la gracia se tornó en pesadilla. Los alagos eran ya molestos. Ni siquiera le importó que estuviese mi pareja delante, la cual intentó alejarme de tal situación... pero no consiguió mucho.
Entonces decidí apresurarme, tanto, que parecía que corría en medio de una maratón. Pero me persiguió hasta alcanzarme. Quería lo que yo ya me imaginaba... y al final lo logró. Sentí que mi corazón se salía del pecho, ¡qué disgusto!... No quiero ni acordarme...
Allí quedé dolorida hasta que mi pareja  consiguió quitarme de encima semejante especimen y abrazarme al fin para consolarme.

Recuerda: ten cuidado porque lo que al principio parecen risas, muchas veces acaba en lágrimas.

Pero todo quedó en una simple anécdota, de la cual me río cada vez que recuerdo las palabras que dije después de tal situación:
 ¡Joder la ABEJA me ha dejado su culo clavado en mi cabeza!



lunes, 27 de abril de 2015

¿Educar o instruir?

¿Qué está pasando en la educación? ¿Qué está pasando en la sociedad?
Cuantos más años pasan, menos se exige a los alumnos y más se exige a los profesores... No me gustaría para nada volver a los años en los que se temía a aquellos maestros que levantaban la mano, aquellas reacciones que hacían temblar a los alumnos (yo eso no lo he vivido, pero me consta que así era). Pero francamente tampoco me gusta la situación en la que nos encontramos ahora, en la que los alumnos no tienen el más mínimo respeto por su profesor. 
Ser docente supone un esfuerzo mental que no todos son capaces de soportar y que no muchos saben valorar. Para ser docente hay que estudiar una carrera, hacer un máster (desde hace unos años) y prepararse unas oposiciones infernales. Después de todo eso, el docente tiene que enfrentarse a un grupo de alumnos día a día a los que tiene que educar. Sí señores, educar y no instruir.
Los conociemientos son ya lo que menos importa dentro del aula. Ahora los conocimientos mínimos se han reducido a la educación en valores: hay que enseñar a decir "buenos días", a pedir las cosas "por favor" y a dar las "gracias". Hay que enseñarles qué es el RESPETO y qué es la RESPONSABILIDAD. Eso se debería aprender antes de salir de casa...
Hemos pasado de educar en casa a educar en las aulas (refiriéndome a lo dicho anteriormente).
Los contenidos mínimos exigibles cada vez se minimizan más. A mí esto me preocupa. Y para colmo escucho por ahí que lo que tenemos es una ¿enseñanza de calidad? Siento discrepar en eso, pero aunque no siempre se tienen alumnos poco pariticipativos y con pocas ganas de aprender, en general, la calidad de la enseñanza se ha deteriorado un poquito. Tanto es así que tenemos que llegar a leer noticias como que un alumno mata a un profesor (hoy.es). A mí me da vergüenza esta situación. Esto no debería haber pasado... 














No es cuestión de instruir simplemente, ni de educar sólamente... Lo ideal sería transmitir conocimientos (instrucción) acompañados de esa educación en valores referida anteriormente (educación), pero todo ello simultáneamente para que en un futuro tengamos como resultado una sociedad promovida, sobre todo, por el respeto y sin dejar de lado la cultura...



No obstante, el mundo de la enseñanza es apasionante. Es por eso que los docentes seguimos persiguiendo esa calidad que queremos para nuestros alumnos. Porque al fin y al cabo, es en ellos en quienes repercute todo esto. Hoy la situación es ésta, pero estoy convencida de que con el tiempo alcanzaremos una mejor calidad en todo lo que engloba la educación, o eso espero...


jueves, 23 de abril de 2015

¡A leer!

Hoy, 23 de abril, se conmemora el día del libro. Es este día y no otro por la "supuesta coincidencia" en el día de la muerte de dos grandes de la historia de la literatura: Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Digo "supuesta coincidencia" porque como la mayoría sabreis, en realidad las defunciones no sucedieron el mismo día, debido a  un desfase entre los calenciarios inglés y español (si quieres saber más pincha aqui).

Está bien que haya un día al año en el que se envuelvan las calles con libros, donde los amantes de las letras podamos disfrutar del olor de las paginas con sólo salir de casa y donde los que no son tan amantes de las letras recuerden que no está tan mal leer. Sólo hay un día al año que se llama "el día del libro" aunque tendríamos que leer todos los días...

Leer es una actividad que debería ser placentera siempre. Hay casos en los que hay que obligar a poner los ojos delante de un libro (en el cole o instituto) porque no reconocen aún su importancia. Lo que está claro es que leer activa la mente, enriquece el vocabulario, ayuda a corregir las faltas de ortografía... Así como cuando aprendemos un nuevo idioma nos dicen que para aprenderlo mejor hay que leer en ese idioma, imaginad la importacia entonces de leer en la lengua propia...

Leyendo se aprende, se conocen mundos, reales o ficcticios; leer invita a soñar...
La lectura nos proporciona un ratito de soledad, en el que nos conocemos a nosotros mismos un poquito más... porque como dice Cervantes: "EN ALGÚN LUGAR DE UN LIBRO HAY UNA FRASE ESPERÁNDONOS PARA DARLE UN SENTIDO A LA EXISTENCIA" y cada uno tenemos unas circunstancias y nos vemos reflejados en ciertas historias, personajes y reflexiones.

Todos conocemos el famoso comienzo de El Quijote: "En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme..." Pues no nos conformemos con ese comienzo, busquemos más principios y finales, versos, pensamientos y emociones... todo lo que transmite la literatura.

Así pues, a leer se ha dicho porque...

 






leer es como escuchar una canción, pero mejor... porque el autor pone la letra y tú inventas la melodía...


lunes, 13 de abril de 2015

Hoy estás ¿y mañana?

A veces la vida da miedo; a veces la vida es una mierda...
Intentamos buscar un porqué a lo que sucede sin motivos y aun sabiendo que no encontraremos respuestas, seguimos preguntándonos por qué.
Somos tan frágiles... cuando arriesgamos nuestras vidas no somos conscientes de ello hasta que pasa. La vida tiene un comienzo y un final. A veces tiene un punto y aparte y otras veces sin más llega el punto final.
Don Álvaro o la fuerza del sino: nosotros o el destino. Siempre me preguntaré si es destino lo marcamos nosotros por lo que hacemos o está escrito ya desde que nacemos.
¡Qué injusta la vida! ¡Qué cruel el destino! Hoy estás ¿y mañana?
Este miedo es lo que me frenó a la hora de irme lejos. Pensé: - si me voy, no disfrutaré de los míos... ¿y si no los vuelvo a ver? - Este miedo ha sido mi freno para muchas cosas... para vivir y dejarme llevar...
Entiendo que vivir con miedo es sinónimo de no disfrutar, pero en días como hoy, cuando ya creí dormido ese miedo, de pronto vuelve.
Dice Epicuro que a la muerte no hay que temerla porque cuando ella está, nosotros ya no estamos... Pero el problema es cuando los tuyos se van. La gente se va y tú tienes que continuar. Y continuar sin ellos, eso es lo complicado. Y con huecos tan grandes la vida hace eco con sólo respirar...

domingo, 12 de abril de 2015

Mi rincón



Hay lugares en el mundo que son increíbles por su belleza natural, pero hay lugares que son excepcionales por lo que significan para nosotros. Mi rincón está en mi pueblito, mi aldea, mi casa… la Aceña de la Borrega.
Este rincón brilla por su riqueza natural y por lo que significa para mí y para todos los que somos de aquí. Aquí el olor es diferente, la naturaleza en estado puro, el susurro del agua fresca de la rivera y la fuente hace que hayamos desarrollado el oído de forma peculiar. Porque apreciamos el canto de los pájaros en la puerta de nuestras casas, el gallo que nos despierta por la mañana antes que el despertador, cuando la gallina cloquea debajo de nuestra ventana… Valoramos todos esos sonidos musicales de la naturaleza y el silencio que nos llena de paz cada día que aquí estamos. Hay gente que paga por la tranquilidad de un lugar como este, nosotros lo tenemos y lo mejor de todo es que sabemos valorarlo.
Me gusta mi Aceña también por la gente, porque aquí no hay vecinos, aquí todos somos una familia. Me gusta la gente de aquí porque están siempre contigo, porque cuando regresas después de mucho tiempo sigues sintiéndote como en casa, la gente demuestra su cariño siempre. Y también a quien viene de fuera y no es de aquí.
Me encanta estar en mi casa porque está en un lugar idílico, en un rincón de ensueño y me siento privilegiada porque es mi casa. Y me siento en las escaleras a mirar cómo cambian los colores del cielo cuando amanece, cuando anochece, cuando se nubla y cuando sale el sol. Esas noches de verano en que nos sentamos en la terraza a mirar las estrellas y acabamos fijándonos más en los bichos que nos rodean, hasta eso me gusta. Y me asomo a la ventana y veo verde y también a mi abuelo echando de comer a los “cochinos”, hasta ese olor me alegra cada vez que vuelvo a casa. Mi hermana y yo bromeamos cuando bajamos del coche diciendo –“mmm ya huele a oh de cochino”-. Desde la ventana veo la felicidad cuando estoy en casa porque me siento feliz de estar aquí. Mi hermana me llama cada vez que la gallina persigue a mi abuelo y nos pasamos largo rato mirando la gracia de la escena sin más.
Todos tenemos un lugar que nos hace sentir especialmente bien. Este es mi lugar, mi Aceña de la Borrega, ¿cuál es el tuyo?