Ego era un niño que se acababa de mudar a una nueva ciudad y lo que más temía era no poder hacer amigos...
Su sorpresa fue cuando nada más llegar a su nueva casa se encontró con dos niños muy simpáticos, eras sus nuevos vecinos. Se acercaron a Ego y se presentaron: -somos Inseguridad e Inferioridad, pero todos nos llaman los "Complejos", por nuestro apellido.
Al día siguiente, en el colegio, Ego se fue con sus nuevos amigos, pero se sentía cohibido porque veía que era más bajito que los demás niños.
En los recreos, sus amigos los "Complejos" siempre lo retaban a correr y siempre terminaban diciendo: - nosotros siempre correremos más porque tú eres muy bajito y tienes las piernas demasiado cortas.
En clase, Ego siempre escuchaba cómo los demás niños leían mejor que él. Pero él no hacía más que esforzarse para leer cada día mejor, sin conseguir mucho... Todo lo que quería era que sus nuevos amigos se sintiesen orgullosos de él.
Pasaba el tiempo y Ego cada día tenía menos ganas de ir al colegio. Ya quedaba poco tiempo para las vacaciones y era lo que le consolaba. De pronto, un lunes al llegar al colegió se encontró con que había una nueva niña en su clase. El nombre de esta niña era Autoestima... Ego sintió un flechazo, pero sentía que una niña tan alta y tan lista jamás querría hablar con él. Su sorpresa fue cuando Autoestima se acercó a él al terminar la clase y le preguntó si quizá se había planteado ponerse gafas: -igual no lees bien porque no ves bien- dijo Autoestima amablemente. Ego se quedó pensativo y en cuanto llegó a casa se lo comentó a sus papás.
Al día siguiente se presentó en clase con sus gafas de pasta azul. Y mientras los hermanos "Complejos" se reían de él, su nueva amiga Autoestima le decía que le quedaban muy bien.
La profesora doña Virtudes le propuso leer en voz alta y para sorpresa de los hermanos "Complejos", ese día pudo leer sin problemas. Ego fue entusiasmándose cada vez más.
Doña Virtudes propuso que cada niño podría llevar algo hecho por sí mismo o mostrar una cualidad ante los demás compañeros, en definitiva, que cada cual mostrase lo que mejor se le diese.
Ego no sabía qué era lo que a él se le podría dar bien pues todo lo que había conseguido hasta entonces era que los demás niños se riesen de él. Antes de despedirse, Autoestima le dijo que estaba segura de que le encantaría cualquier cosa que pudiese hacer.
Tras toda una tarde pensando, Ego decidió hacer algo de papiroflexia ya que eso era lo que realmente le gustaba. Cuando sus vecinos los "Complejos" fueron a ver qué había hecho, no pararon de reír porque creían que era algo absurdo. Ellos demostrarían ante todos que eran los más veloces del colegio. Frente a esto, Ego no se animó a hacer su pajarita de papel porque no creía que pudiese hacer nada sin que causase risa en los demás.
Doña Virtudes, ya en clase, preguntó a cada niño qué era lo que iban a mostrar y en ese momento se dio cuenta de que Ego no llevaba nada... Pero antes de que doña Virtudes pudiese hablar, Autoestima le dio un papel a su amigo para que hiciese una pajarita de papel como todas las que había ido haciendo en las clases anteriores. Sólo ella se había fijado en la capacidad que tenía Ego para hacer papiroflexia. Ego, finalmente, hizo lo que le pidió su amiga, dejando a todos asombrados. Desde ese instante, Ego supo que su verdadera amiga era Autoestima, pues era quien realmente creía en él, lo aceptaba tal y como era y le hacía sentir bien consigo mismo.
Ego recordó por siempre lo que dijo en esa clase doña Virtudes: "TODOS TENEMOS CUALIDADES MAGNÍFICAS, SÓLO TENEMOS QUE DEJAR DE LADO LOS MIEDOS Y DEMOSTRAR AL MUNDO LO MEJOR DE NOSOTROS MISMOS"
... OLVÍDATE DE LOS COMPLEJOS, QUIÉRETE Y CREE EN TI...

No hay comentarios:
Publicar un comentario