A veces, uno en la vida no sabe muy bien dónde está situado y
me refiero a que deja de tener motivaciones en algunos aspectos, deja de
sentirse cómodo en ciertas situaciones o deja de ser uno mismo porque las
circunstancias han hecho que uno se olvide de sí mismo. Pues bien, ante esto,
solo se me ocurre un paréntesis, una voluntad egoísta de querer encontrarse (y en ocasiones para encontrarse hay que perderse). No
viene del todo mal una etapa que sirva de balancín a un tiempo que te dote de
tranquilidad personal en todos los aspectos. Alguien muy especial para mí
siempre me recordaba que cada día para ser feliz hay que escalar cada escalón
de la pirámide de Maslow.
Parece fácil para algunos, sin embargo, no tan fácil para otros. Pero
está claro, al menos a mí me ha quedado claro que hay que luchar en cada
instante por conseguir superar cada escaloncito.
Uno ante todo ha de cuidarse a sí mismo por encima de todo,
con una alimentación sana, haciendo ejercicio y descansando lo suficiente para
que tanto cuerpo como mente estén dispuestos para un pleno rendimiento y para tener la autoestima en el nivel exacto.
No lo es todo ese pequeño gran aspecto en la vida, para ser
felices necesitamos más cosas, tales como una seguridad económica con un trabajo
que nos permita vivir cómodamente. La seguridad con respecto al dinero y la
salud son fundamentales para sentirse bien. Pero además necesitamos sentirnos
queridos por familiares y amigos. Este aspecto es un bloque de gran importancia
para ayudarnos a encontrar esa gran felicidad y satisfacción personal. De
hecho, gracias a ellos adquirimos la mayoría de las veces reconocimientos de
éxitos tanto profesionales como personales. Ese reconocimiento nos ayuda a
crecer como personas, pero ante todo hemos de buscar el propio reconocimiento.
Lo que está claro es que para estar bien con los demás, primero hay que estar bien con uno mismo. Nosotros mismos somos los que nos marcamos las metas para no perder la
motivación y encontrar nuestro propio éxito, ya sea aprender un idioma,
apuntarse al gimnasio y no dejar de ir, cumplir con proyectos mentales o
perseguir todas las formas posibles que estén a nuestro alcance de cumplir un
sueño.
A mí me quedan unos cuantos sueños por cumplir y para que
formen parte de mi realidad y no de mis ideas, tengo que reorganizarme, seguir
trabajando duro, seguir manteniendo a los que quiero cerca de mí y no olvidar que
la vida es un caminito corto…
No nos durmamos demasiado para que todo aquello que soñamos
se haga visible a nuestros ojos al abrirlos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario