Religión, fe, Dios... estas palabras (como otras tantas, pero que resumo con estas) pueden causar admiración, odio o indiferencia. ¿Cuál es tu sentimiento hacia ellas? Realmente a mí me da igual.
Desconozco el resto de religiones que no sea la que me rodea, pero imagino que todas tienen el mismo fundamento con diferentes palabras.
La religión establece la base de nuestra cultura, de nuestro día a día, para ateos, agnósticos o cristianos. Así convivimos con las Navidades (gusten o no; que nadie se queja de ellas cuando tiene vacaciones), Semana Santa, los dias de la semana o cualquier romería a la que nos gusta ir porque son las fiestas de nuestro pueblo. Las fechas no las cambiamos, pero las ideologías sí están evolucionando. Es cierto que las religiones son demasiado antiguas para seguir manteniendo y defendiendo ciertas cosas. Incluso en muchas ocasiones son peligrosas si las personas que las defienden no saben ni qué defienden porque se les va de las manos de vez en cuando y de repende un día matan en el nombre de su Dios. Pero vamos a la otra cara de la religión, que ésta me enfurece demasiado.
Vamos a esos viernes santos en que las madres no nos dan de comer carne... ¿cuántas veces no se han comido ellas un cachito de carne porque ni se acordaban? ¡Y por Dios que no se acuerden, que odio el potaje! ¿Qué hay de los que se casan? ¿Lo hacen por amor, por tradición o porque queda bonito? Que bien sienta un vestido blanco, con o sin velo (simulando virginidad) en un escenario eclesiástico. ¿Qué hay de los que son fieles creyentes, critican a los que no lo son, pero no llegan vírgenes al matrimonio?
No pretendo criticar... que me da igual lo que hagais (exceptuando si son temas graves), sólo hago ver que las columnas de las religiones se desestabilizan de vez en cuando. Con lo cual, algo habrá que cambiar. Si la sociedad evoluciona... aquí hay alguna institución que se está quedando atrás.
Y conste, que agradezco a las liturgias de antaño las representaciones que suponen el comienzo del teatro. Y conste también que me gusta leer a los místicos San Juan de la Cruz o Santa Teresa de Jesús y entrar en las iglesias, monasterios... porque forman parte de la historia del arte o historias sin más. ¡Y me encanta la mitología!
Mi llegada a Dios es diferente a lo normal, pero llego. Reconozco su importancia en la cultura y en el día a día, pero aún más reconozco sus atrasos e imperfecciones en sus fundamentos.
Sé que dejo muchísimas cosas en el tintero, demasiadas cosas hay de las que hablar en este tema: educación en colegios privados... ¿qué pasa con Darwin y el evolucionismo?; machismos; irregularidades de todo tipo entre las que podemos descatacar "los bebés perdidos" que están saliendo, desde no hace mucho, a la luz... En fin, hay mil y un tema de los que hablar con respecto a la religión. Pero de momento yo lo que espero es que tengamos fe en nosotros mismos, que no es poco, que se promueva el respeto y la libertad de expresión. Cada cual que crea en lo que quiera o que no crea en nada, pero que se respeten esos pensamientos que ya está bien de confrontaciones.
Amen

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