Los días llegan apresurados y nunca dicen para qué.
Te beben repentinamente, sin pedir permiso
En cualquier parte.
Se va uno y vuelve otro y así… toda la vida.
Lo único que hago últimamente es componerme de días.
Intento comprender, con esfuerzo, por qué me quedo
A veces, pensando
Queriendo llorar.
Sueno subordinada a un sí bien queda
Y cualquier día porque sí
Mis ojos analizan desde una mente lejana
A ver si
Cualquier día
¿Por qué no?
Al darme la vuelta, me golpeo con la tristeza en la cara
Y salgo a galope huyendo de aquí
Porque no siempre es momento de un vale todo.

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