20 de enero. Doble cumpleaños como siempre. Mi padre y mi abuela celebran nuevo dígito. 20 de enero. Me hace eco hoy en la cabeza.
Hace unos meses estaba mirándote mientras dormías, a modo de vigía. No quería que te pasase nada. Desde mi silla te echaba de menos, a un metro de distancia. Fíjate, tan cerquita y yo con tanto miedo a perderte. Porque sí, ahí conocí de verdad lo que es el miedo.
Dormir con el móvil al lado, con sonido, se ha convertido en un hábito cada noche. Porque sigo cuidándote. Solo hace falta una llamada para que me lance al asfalto a buscarte.
Ya sabía que te quiero, lo que no sabía es cuánto te necesito en mi vida. Porque sí te necesito.
Hoy es 20 de enero y creo que la vida nos da un gran regalo. Que sigas con nosotras.
Hoy que estoy a más de un metro te siento más cerca. Aunque también te echo de menos. Sigo cuidándote aquí, al otro lado del teléfono.
Hoy sí que sí puedo decir ¡feliz año! Otro más por delante papá.
Fuera de regalos materiales, el mejor regalo es seguir. Soñando, gruñendo, riendo, silbando, chinchando... pero seguir. Con tu permiso quiero pedir algo... Que empiecen a restarse km entre nosotros. Que no quiero más sentir que estoy en el lugar equivocado por si pasa algo.
De momento tú sigue cuidándote que ya me encargo yo de acercarnos. Te quiero. Las lágrimas que se me están cayendo ahora me delatan 🙃.
💋
❤
ResponderEliminar