Todo este año ha sido uno de esos días
en los que tratas de desprenderte de lo que pesa.
He estado corriendo
para descaminar el camino que pisé.
Sabía que estaba cerca del límite
y esperaba que el ruido terminase.
Pero estaba demasiado lejos para arreglarlo.
Un juego largo y no había forma de ganar.
Temerosa de cambiar la piel,
seguí jugando a fingir.
Ese miedo era una cuerda en mis muñecas.
Construí un escenario en mi cabeza
y me aferré a unos cimientos equivocados.
Estaba demasiado lejos de mí para arreglarlo.
Tenía jodido el sentido de la paciencia
Me daba miedo mirar la fecha
porque el tiempo pasa demasiado rápido.
Tic tac Tic TOC TOC TOC!!
La vida siempre nos pilla en una de estas por sorpresa
y sin esperarlo
el tiempo se ha ralentizado para dejarme hablar a solas:
Detenerme a mirar atrás
Ojalá nunca esa última vez
Aceptar lo que no puedo entender
Ojalá desaprender
Aprender a despedirme
Curar las profundas autocríticas.
Descansar y volver a ser capaz.

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