No es el mejor momento de mi
vida, pero tampoco el peor. Sí puedo decir que es el momento en el que más
estable me encuentro emocionalmente. ¿Por qué digo esto? Pues porque en el
punto en el que estoy creo que puedo ser objetiva para valorar esto que
llamamos vivir. No sé muy bien cómo se aprende, sin embargo he aprendido a
encontrar un punto de vista en el que la vida me gusta. Hay muchos momentos por
los que pasar y tras muchos ya acumulados, hoy puedo decir que la vida es algo
realmente extraordinario, con todo lo bueno y lo malo que conlleva. A fin de
cuentas hay que adaptarse a todo y dejar llevarse por lo que nos viene,
disfrutar con lo bueno y fortalecerse
con lo malo.
Tu vida es la suma de todo lo que
te va pasando y tu actitud ante los
acontecimientos refleja tu esencia. Lo bonito de esto es dejar a los demás
impregnados de tu fortaleza sin dejar que les salpique y de tu sonrisa dejando
que les contagie. “Ser felices” es complicado porque no es algo permanente, sin
embargo podemos hacer mucho por “estar felices”. Hablan de la psicología
positiva y del buenrollismo y pese a quienes piensan que es una gilipollez,
creo que tener una perspectiva positiva de lo que significa vivir nos ayuda a
edulcorar la realidad. No es cuestión de vivir en un mundo paralelo, sino de
relativizar los problemas y resolver las circunstancias poco favorables. A ello
ayuda el trabajar el estado de ánimo, que se puede. No conozco muchas formas de
hacerlo, sin embargo encontré mi buen estado de ánimo (casi permanente) cuando
descubrí que tomando diferentes puntos de vista ante diferentes obstáculos, todo
tiene una importancia relativa.
La gente que se queja del calor
(yo siempre lo he hecho), lo hace en función de dónde está y dónde vive. Dice Galeano que “desde el punto de vista
del sur, el verano del norte es invierno”, por ejemplo. Hay gente que se queja
de la lluvia, sin embargo pensemos que “la lluvia es una maldición para el
turista pero una buena noticia para el campesino”. Todo depende de cómo se miren
las circunstancias en las que nos movemos. La vida es magia, señores, imaginaos
la vida desde el punto de vista de una lombriz… así la lluvia sería algo
maravilloso siempre y además "lo que para nosotros es un simple plato de espaguetis, para ella es una orgía".
¿No creéis que es mejor relativizar las cosas y darle otro enfoque? No soluciona los problemas, pero reconforta y nos saca alguna que otra sonrisa; y sonreír sí que es gratificante. Así que ¡¡a ser felices cual lombrices!!
¿No creéis que es mejor relativizar las cosas y darle otro enfoque? No soluciona los problemas, pero reconforta y nos saca alguna que otra sonrisa; y sonreír sí que es gratificante. Así que ¡¡a ser felices cual lombrices!!
(Lo que aparece entrecomillado es cosa del señor Eduardo Galeano, pero adaptado a lo que yo he escrito para que tenga sentido aquí insertado. )

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