Páginas

martes, 24 de enero de 2017

Hasta luego


La vida a veces la podríamos comparar como estar sentados en un banco del parque, por ejemplo. El hecho de estar acomodado observando todo a tu alrededor y ver cómo la gente pasa... Unos te saludan, otros pasan sin ni tan siquiera mirarte y otros se atreven a sentarse a tu lado... aunque sea por un rato.
Hace no mucho, alguien decidió sentarse en mi banco y parecía ser algo distante, introvertido e incluso me atrevería a decir que rarito también. Pero de alguna forma llamó mi atención y una vez nos pusimos a hablar, me fue ganando. ¡Qué sorpresas te da la vida! En poco tiempo he podido ver nobleza, amabilidad, bondad y ha conseguido que le abra un poco las puertas de mi vida. Así como otras veces se sientan quienes no merecen mucho más de un "hola y adiós" y se pasan demasiado tiempo sentados a tu lado; los hay que demuestran grandeza con poco ratito sentados.

Hoy se ha vuelto a sentar en mi banco ese alguien y no ha hecho más que reafirmar que es especial.
Gracias por compartir historias, por los consejos, por escuchar... Gracias por aparecer. Ha sido un ratito más que agradable.
Seguro nos encontraremos en algún lugar dentro del desorden que esta vida tiene porque creo que te haré caso y me levantaré de este banco... (aunque las vistas son inmejorables ¿eh?)










La gente va y viene, pero esto sólo es un hasta luego.
Suerte y ¡a vivir! que son dos días.

No hay comentarios:

Publicar un comentario